lunes, 20 de enero de 2014

El mundo rural en los países desarrollados


Os habréis dado cuenta que en los países desarrollados el mundo rural ya no es predominantemente agrícola, los modernos agricultores se constituyen en empresarios cuya actividad es la producción de productos alimenticios, plantas, animales etc. para la industria: tabaco, aceites, cuero, biocombustibles...Posiblemente la producción no tenga nada que ver con los cultivos tradicionales de la región, sino que responde a la demanda de un mercado nacional. Además, la Revolución Verde permite llevar la empresa recurriendo a poca mano de obra, de esta manera, muchos de los habitantes del mundo rural ya no tienen porqué dedicarse a las labores agrícolas.

Hoy en día en las zonas rurales hay muy poca gente que viva de la agricultura, es más, la economía de estas zonas ha dejado de depender de la producción agrícola. La dedicación del campo a otros menesteres ha transformado radicalmente su uso debido a lo que la sociedad actual demanda.

Las zonas rurales más próximas a las ciudades están sufriendo cada vez más una invasión física por parte de funciones urbanas: industrias, infraestructuras, ocio y segundas residencias. El caso de la invasión residencial es especialmente llamativo desde finales del s. XX, la mejora de las comunicaciones y la facilidad del transporte ha permitido que la distancia entre el lugar de trabajo y el de vivienda sea cada vez menor.


No obstante el mundo rural de los países desarrollados también sufre problemas, sobre todo aquellas regiones que quedan fuera de los grandes ejes de comunicación. Estos pueblos no pueden buscar su desarrollo en la producción agrícola, a no ser que se haga una apuesta por la excelencia de sus productos. La sociedad actual quiere conservar el mundo rural por sus valores culturales, pero no se puede apostar por una conservación arqueológica que evite el desarrollo económico de quien vive en estos municipios rurales, sólo unos pocos de ellos pueden convertirse en "jardineros del monte" y algunos más dedicarse al turismo rural, pero lo que está claro es que se deben abrir más perspectivas de desarrollo para que los pueblos no terminen por despoblarse.

El estudio de las posibilidades de desarrollo es lo que se viene conociendo como desarrollo local, y, aplicado al mundo rural, desarrollo rural. El desarrollo local es un concepto que ha variado mucho con el paso del tiempo, si en la década de 1980 se refería a las posibilidades de desarrollar circuitos de explotación y venta locales, en la actualidad, y debido a la presión de una política "espectáculo", significa cómo introducir los recursos locales en los mercados nacionales e internacionales. La idea directriz del desarrollo local es potenciar los recursos endógenos de manera que puedan gestionarse de un modo permanente en los mercados actuales.

La situación del mundo rural en los países desarrollados no es casual, han sufrido la concentración de la población en grandes ciudades y desvinculada de las tareas agrícolas condicionada por el desarrollo de una sociedad industrial primero, y de servicios después. Además, el regreso de parte de la población a zonas rurales cercanas a la ciudad es producto de una urbe que ha terminado congestionada, estos son los "urbanitas" que viven en el campo. Pocos ejemplos quedan de vida rural de la que tanto nos han hablado nuestros abuelos en los países desarrollados, como en todo, están empezando a adaptarse a lo que demanda el modo de vida actual.


martes, 10 de diciembre de 2013

¿Realmente sabemos qué es la Climatología?


La Climatología es una rama de las ciencias de la Tierra que tiene como objeto de estudio el clima y el estado del tiempo atmosférico o meteorológico y sus variaciones a lo largo de un determinado período cronológico. Tanto el clima como el tiempo actúan en la atmósfera.

Si bien la climatología utiliza los mismos parámetros de medición que la meteorología, la diferencia radica en que la climatología no hace previsiones inmediatas, sino que estudia las características climáticas de una región geográfica a largo plazo. Por esta razón, para establecer qué tipo de clima hay en una zona es imprescindible la observación prácticamente constante durante un largo período de tiempo de los valores que proporcione la temperatura, la humedad, la presión atmosférica, las precipitaciones, los vientos, los fenómenos naturales y los tipos de tiempo que se dan en las estaciones del año. Para ello, la Organización Meteorológica Mundial estableció que dichas observaciones deben realizarse durante treinta años como mínimo, aunque otros estudiosos de la materia sostienen que deben hacerse observaciones durante cien años o más para poder registrar de manera más eficiente las variaciones que se puedan producir.

Una vez recopilados los datos, se transcriben en tablas de valores y que a su vez se reflejan en climogramas, los climogramas son gráficos que representan año tras año las variaciones de temperatura y precipitaciones que se dan en un lugar determinado.


Dentro de una región geográfica con un determinado tipo de clima, pueden presentarse zonas con climas locales o climas diferenciados del clima zonal, éstos pueden ser:

- Topoclima: es el clima resultante de la interrelación entre clima y topografía, es decir, aquel que se encuentra en una unidad topográfica de escala local y que en consecuencia es afectado por la geomorfología, hidrografía y demás factores geográficos de ese reducto. Una ciudad, una ladera o los valles son ejemplos de topoclimas.

- Microclima: es el clima (natural o artificial) que no puede subdividirse por encontrarse en un ámbito muy reducido.

En períodos muy largos el clima tiende a ser regular en una región, lo que determina la evolución de su ciclo geográfico y los tipos de suelos zonales y de vegetación que se desarrollan allí. Esto mismo sucede en períodos geológicos, donde el ciclo geográfico también muestra una evolución: el clima y el tiempo también se van modificando naturalmente y se pasa de un clima a otro en la misma zona geográfica.

Desde los comienzos de la geografía, los estudios sobre climatología ha sido un tema que siempre ha preocupado debido a que muchísimas actividades humanas dependen de las condiciones atmosféricas. De hecho, ya el astrónomo, químico, matemático y geógrafo Claudio Ptolomeo le dedicó a la variación global de los climas una tercera parte de su libro "Geographia".  


martes, 19 de noviembre de 2013

La ciudad y la Geografía Urbana


Desde tiempos del Neolítico, la ciudad ha sido el modelo de convivencia de todas las culturas humanas, y por eso mismo ha sido, desde el principio, objeto de estudio de la Geografía. No obstante, es sólo tras los esfuerzos de reconstrucción de las ciudades europeas concluida la Segunda Guerra Mundial, y el desarrollo de las grandes ciudades en Estados Unidos, cuando la Geografía Urbana adquiere verdadera importancia. A partir de entonces la Geografía Urbana se convierte en un elemento clave para organizar el espacio de las ciudades.

Pero ¿estamos seguros de entender qué es una ciudad? Lo cierto es que el concepto de ciudad ha ido cambiando a lo largo del tiempo, y no es el mismo según las distintas zonas del planeta. Ciudades famosas en la Antigüedad hoy nos parecerían pequeños pueblos. En realidad, lo más característico de una ciudad es su capacidad de organizar el espacio existente a su alrededor, y esto lo consigue gracias a dos características: su función y un centro urbano que sirve de referencia a la población del entorno inmediato y la periferia.

Toda ciudad se encuentra en un emplazamiento, es decir, en una localización concreta, pero además, está relacionada con el entorno y con otras ciudades, lo que se conoce como situación. Se puede determinar una jerarquía urbana en la que se pueden encuadrar las ciudades de cada país, el rango más bajo son los pueblos con funciones urbanas en las que se encuentran los servicios básicos, mientras que el rango más alto son las ciudades que organizan todo el país, con funciones políticas o comerciales. 


Las principales funciones urbanas son:

1. La función comercial; que es la principal actividad económica en todas las ciudades.
2. La función residencial; puesto que en ellas reside la mayor parte de la gente.
3. La función administrativa; se concentran los centros de decisión públicos y privados.
4. La función cultural; ya que en ellas encontramos los principales centros de ocio y de difusión de ideas.

Todas las ciudades tienen varias funciones, aunque algunas de ellas potencian más unas funciones que otras, las capitales mantienen la función administrativa, mientras que otras son ciudades turísticas, industriales, etc. 

Las ciudades en las que vivimos se organizan en torno a un centro urbano, y dicho centro es la referencia de servicios de toda la ciudad y su entorno. Las ciudades tienen una forma, una morfología urbana pensada y planeada. El plano urbano no es casual, sino decisión de las autoridades de la ciudad. Además, cada barrio se especializa en una determinada función, así, hay barrios residenciales, comerciales, de ocio, turísticos, industriales, etc.


En definitiva, la ciudad es un sistema muy complejo que hay que desentrañar por partes, pero que funciona como un conjunto indisoluble y que organiza el entorno, alcanzando su influencia mucho más lejos de sus límites precisos. 

miércoles, 23 de octubre de 2013

Custodia del Territorio

¿Qué es la custodia del territorio?

Custodia, del latín "custodia/custodiae"; guardar, conservar, respetar.



La custodia del territorio la podemos entender como un conjunto de estrategias e instrumentos que pretenden implicar a los propietarios y usuarios del territorio en la conservación y el buen uso de los valores y los recursos naturales, culturales y paisajísticos. La idea base es que conservar la naturaleza, el paisaje y el patrimonio cultural no es una responsabilidad que recae solo en las administraciones públicas, como normalmente se piensa, sino que la ciudadanía, la sociedad civil y las empresas privadas también pueden y deben contribuir en este aspecto. Por eso, a diferencia de otros instrumentos y estrategias con similares objetivos, la custodia del territorio requiere la implicación directa y activa de la sociedad civil, por una parte, y de aquellas personas que son propietarias o usuarias de terrenos forestales, agrícolas o urbanos, por otra.

¿Por qué es necesaria?

Conservar los beneficios que nos aportan los espacios naturales, mantener los paisajes que nos identifican y de los que tanto disfrutamos y frenar la pérdida de especies animales y vegetales, son retos que la humanidad está afrontando desde hace décadas y que se han traducido en diversos acuerdos internacionales y leyes a nivel nacional. Asumir todos estos retos depende de todo el mundo, no únicamente de las administraciones públicas y de los gobiernos. En España, gran parte de los terrenos que se tienen que conservar se encuentran en fincas de propiedad privada, por eso es imprescindible implicar y dar apoyo a los propietarios de estas fincas para conseguir los retos indicados anteriormente. Esto es lo que pretende la custodia del territorio.

¿Quién la aplica?


Organizaciones sin ánimo de lucro, públicas o privadas, que se dedican exclusivamente, o a modo de complemento a otras actuaciones, a conservar la naturaleza y el paisaje utilizando instrumentos de custodia del territorio para conseguirlo. Este tipo de organizaciones, más allá de su nombre específico o de la figura legal a la que estén amparadas, se denominan genéricamente entidades de custodia del territorio.

¿Dónde se aplica?

En espacios que tengan interés especial por la fauna, flora, el patrimonio cultural o los paisajes que acojan o que podrían acoger si se aplicasen las medidas adecuadas. Dichos espacios pueden ser forestales, agrícolas, fluviales, marinos e incluso urbanos. Estas fincas suelen ser de propiedad privada, aunque los instrumentos de custodia también se utilizan en fincas de propiedad municipal que pertenecen a ayuntamientos y otras administraciones locales. A veces, los terrenos donde actúan las entidades de custodia son de dominio público, por lo tanto, pertenecen al conjunto de la sociedad, como es el caso de los espacios costeros y marinos. Las fincas pueden estar incluidas dentro o fuera de espacios protegidos legalmente (parques y reservas naturales, Red Natura 2000), si estuvieran dentro, la custodia del territorio complementa y refuerza la protección legal.

¿Cómo se lleva a la práctica?

Mediante pactos voluntarios que acuerden las entidades de custodia del territorio y los propietarios de los terrenos a conservar, y que establezcan compromisos de las dos partes dirigidos a mantener o recuperar el patrimonio natural y cultural de las fincas que son objeto de dichos pactos. Estos pactos, denominados acuerdos de custodia, se suelen fijar por escrito en un contrato obligando a una colaboración continua entre la entidad y el propietario, con una duración pactada que beneficia las dos partes: a la entidad, porque con los acuerdos contribuye a cumplir su misión, y al propietario, porque obtiene soporte técnico, y en ciertas ocasiones, recursos económicos o humanos para poder gestionar su finca, además de un reconocimiento social y satisfacción personal por contribuir a conservar la naturaleza y el patrimonio. Los acuerdos de custodia son el principal instrumento que utilizan las entidades de custodia, pero no el único. Otros instrumentos de custodia del territorio son las actividades de sensibilización y formación de propietarios rurales, las campañas educativas dirigidas a la ciudadanía, las actuaciones de los voluntarios de las entidades en espacios de custodia o actos de reconocimiento de la buena gestión que hace un propietario de su finca.

Un claro ejemplo de todo lo explicado anteriormente lo encontramos en mi pueblo, Cocentaina, dentro del Parque Natural de la Sierra de Mariola se encuentra la finca del Mas de Llopis. Si tenemos que destacar algún valor de todos los que posee esta zona es el incalculable valor ecológico ya que forma un ecosistema mediterráneo con gran parte de las especies características de éste como en pocos lugares quedan en la actualidad.



Por este motivo se realizó un acuerdo de custodia del territorio con la consecución del mismo a través de la firma del convenio de custodia del territorio Mas de Llopis por parte del ayuntamiento de Cocentaina y la asociación ecologista Grup d'Amics de la Natura. 


viernes, 4 de octubre de 2013

El paisaje rural



Prácticamente todo el mundo es capaz de reconocer un paisaje rural, pero lo cierto es que no resulta fácil definirlo de manera objetiva, y es que la variedad de paisajes rurales que nos podemos encontrar no sólo afecta a su aspecto, sino también a su función y sus características básicas. En el mundo desarrollado los núcleos rurales tienen muchas funciones que hasta no hace mucho estaban reservadas a las ciudades, por otra parte, en el entorno de las ciudades han aparecido tareas agrícolas que estaban reservadas a las zonas rurales, así pues, incluso en un mismo país, no está clara la línea en la que acaba la ciudad y en la que empieza el campo. 


No obstante, el espacio rural posee unas características que están ausentes en las zonas urbanas y la mayor parte de ellas tienen que ver con la necesidad de tener grandes espacios para producir y construir:
- Baja densidad de población
- Actividades industriales nocivas que suelen ocupar mucho espacio
- Actividades extractivas como la minería, canteras y la silvicultura
- Instalaciones de ocio de grandes dimensiones; estaciones de esquí, campos de golf...
- Actividades agropecuarias
Las actividades agropecuarias son las que tradicionalmente se han utilizado para definir los distintos paisajes rurales.

No se debe confundir el espacio rural con el espacio natural, el espacio natural es aquel en el que la naturaleza es la que conforma el paisaje, mientras que el espacio rural es aquel en el que la sociedad organiza el territorio para aprovechar los recursos naturales de los que se dispone. No obstante, los espacios rurales tienen una serie de condicionamientos puramente ecológicos relacionados con la naturaleza que les rodea, clima, suelo etc. La agricultura actual ha tratado de superar dichos condicionamientos a través de los cultivos bajo plástico, pero las técnicas para superar estas limitaciones son muy antiguas, entre ellas esta la técnica del barbecho en la que parte de la superficie de cultivo se deja sin cultivar durante un tiempo. Existen varios tipos de barbecho, corto, de uno o dos años y largo en el que se permite la recuperación total del bosque. Otra técnica es la del regadío, hasta el punto de que en muchos paisajes agrarios el regadío es algo esencial, no obstante, las técnicas de regadío han cambiado mucho, desde el riego a manta hasta el riego por aspersión o el sistema por goteo, todo ello teniendo en cuenta la estructura de la propiedad y de las explotaciones.

El mundo rural se organiza en torno a una ciudad de la que depende, su baja densidad demográfica implica que las decisiones que les afectan en buena medida provengan de la urbe. Además debe mantener un equilibrio entre el número de habitantes y los recursos naturales. La gran cantidad de espacio que se necesita para aprovecharlo hace que la densidad demográfica siempre sea baja. Este equilibrio se rompe fácilmente, y, sobre todo en los países ricos, los agricultores se ven en la necesidad de recibir ayudas y subvenciones para que su actividad no desaparezca y proporcionen productos que no hagan subir los precios de los alimentos básicos.

Hoy en día del medio rural no sólo se demandan recursos naturales, sino también servicios relacionados con el paisaje y el modo de vida por parte de los urbanitas. El servicio que más impacto tiene en la actualidad es el de la vivienda, tanto principal como secundaria, son personas que viven en los pueblos pero trabajan en la ciudad, o simplemente que trabajan desde su propia casa y necesitan desconectar de la gran ciudad, este proceso se le conoce como la "rururbanización".





  

martes, 10 de septiembre de 2013

Acercándonos al punto más profundo del planeta


La Fosa de las Marianas representa el punto oceánico más profundo del planeta, se encuentra ubicado en el Pacífico oeste, a unos pocos kilómetros de las islas que reciben el mismo nombre y de Guam. El punto máximo de la fosa es el Abismo Challenger, cuya profundidad estimada es de 11 kilómetros.


Por lo que respecta al largo de la Fosa de las Marianas son 2.550 kilómetros aproximadamente, mientras que el ancho llega apenas a los 70. En la parte más profunda de la fosa la presión llega a ser casi mil veces más fuerte que la existente a nivel de mar, por otro lado, la temperatura oscila entre 1ºC y 4ºC. Contrario a lo que podría pensarse, la fosa no es la zona marítima más cercana al centro del planeta, esto es debido a que la Tierra no es una esfera perfecta, es por ello que existen zonas en el océano Ártico que se encuentran más próximos a este punto de referencia.

La Fosa de las Marianas cuenta con estas peculiares características debido a su ubicación, donde converge la placa tectónica del Pacífico con la placa de las Marianas. Son las fuerzas de subducción (deslizamiento del borde de una placa de la corteza terrestre por debajo del borde de otra) de la primera las que la conducen en dirección al centro de la Tierra, son estas poderosas cargas energéticas las responsables de la existencia de islas volcánicas en el archipiélago de las Marianas.

El descubrimiento de la Fosa de las Marianas ocurrió a finales del siglo XIX, durante la expedición inglesa Challenger entre los años 1872-1876. Sin embargo, la existencia del Abismo de Challenger se daría a conocer en el año 1899 durante la expedición Challenger II, realizada con equipos de navegación por sonido, sin sumergibles. Han sido muchas las exploraciones posteriores desde soviéticas a japonesas. Recientemente, científicos del Institute of Geophysics and Planetology de Hawai han descubierto en la Fosa de las Marianas otro abismo que podría ser igual o incluso mayor que el Challenger, no obstante, los estudios siguen en marcha.


Se han llevado a cabo varios descensos exitosos hasta los confines de la Fosa de las Marianas, el primero en el año 1960 con el sumergible Trieste, el cual tocó fondo a una profundidad de 10.916 metros. Pero sin duda alguna, una de las iniciativas sumamente más publicitadas fue la llevada a cabo recientemente por el célebre director de cine norteamericano James Cameron, quien logró visitar las profundidades de la fosa en el sumergible Deepsea Challenger. La expedición fue patrocinada por la  Fundación National Geographic. 

En la fosa se han encontrado especies animales como el célebre "calamar gigante" del género Architeuthis y a 11 kilómetros de profundidad minúsculos seres vivos unicelulares y una forma de plancton por ahora desconocida.

Como ha ocurrido con otras fosas marítimas, se ha propuesto en varias ocasiones convertir esta localización en un depósito de desechos nucleares con la esperanza de que las fuerzas de subducción los lleven bajo el manto terrestre. Afortunadamente estas prácticas están prohibidas, además, las zonas de subducción de placas se asocian con seísmos de gran envergadura, cuyos efectos podrían ser impredecibles y posiblemente adversos a la seguridad de dichos depósitos. 




martes, 27 de agosto de 2013

Zoogeografía, la disciplina olvidada

Es una disciplina de la geografía que podemos situar dentro del campo de trabajo de la Biogeografía, pero que ha sido abandonada en el fondo del "cajón de sastre", siendo a mi entender una disciplina muy importante a la hora de comprender la actual situación de la vida animal en el planeta.

La Zoogeografía es la disciplina que estudia la relación existente entre las especies animales, el medio natural y la distribución geográfica. Esta disciplina, como he mencionado anteriormente, se desprende de la rama de la Biogeografía y se ocupa de analizar los factores que causaron la dispersión de los animales, de sistematizar los modelos de migración y adaptación de la fauna, además de explicar los motivos de dichos movimientos. En la Tierra podemos encontrar hábitats de características similares pero poblados por animales diferentes, y a la inversa, fauna que comparte características similares pero que se ha adaptado a regiones muy diferentes entre sí. Las causas de estas diferencias se deben a la presencia de barreras o de comunidades que impiden el desarrollo de ciertas especies. Los restos fósiles son testimonio directo de los animales han habitado en zonas diferentes a las que hoy habitan, la superficie de la Tierra sufre cambios continuamente que modifican la historia evolutiva de las especies y su distribución a lo largo del planeta, aquí entra en juego un término que está estrechamente ligado a la Zoogeografía, la ecozona. 



Se denomina ecozona, región, reino o dominio biogeográfico a la división de la corteza terrestre en una escala superior a la históricamente evolutiva y a la disposición terrestre de las especies animales y vegetales. Las ecozonas abarcan importantes extensiones de superficie donde la flora y la fauna comenzaron su desarrollo con un cierto grado de aislamiento, en general, debido a barreras físicas causadas por movimientos geológicos como la formación de océanos, desiertos y cordilleras entre otros. Los dominios biogeográficos se relacionan con los diferentes reinos florales botánicos y con las regiones zoogeográficas de las especies animales. 

Estas zonas se diferencian por la secuencia evolutiva de los animales y de las plantas que habitan en ellas, por este motivo difieren de los biomas, que son las principales variedades de medios ambientales en que se divide la superficie terrestre, basados en las diferentes formas de vida y en la adecuación de las especies al clima y al suelo. Cada una de las ecozonas puede tener una gran cantidad de diferentes tipos de biomas. Un ejemplo es el bosque tropical húmedo de América Central por sus semejanzas en estructura, clima, tipo de flora y suelo con el bosque tropical húmedo de Nueva Guinea, pero la historia evolutiva de las especies que los habitan los convierten en ecozonas diferentes.

La distribución de la flora y fauna terrestre en las diferentes ecozonas se debió en gran medida a la tectónica de placas, que originó la redistribución de las tierras a lo largo de la historia de la geología de nuestro planeta. 

El término "ecozona" tiene un uso relativamente reciente, y, según diferentes autores, se utiliza como sinónimo de reino, dominio o región. Tiempo atrás se utilizaba el término "continente", lo que provocaba cierta ambigüedad entre los continentes geológicos y geográficos.